Sobre l'ensenyament i la llibertat

" (...) Se ha hablado aquí de la enseñanza obligatoria y gratuita, sin pensar que muchas criaturas apenas balbucean y ya han de atender a su subsistencia. Esta sola cuestión entraña una reforma social, que seguramente los mismos que la han planteado no se atreverían a sostenerla con firmeza al presentarles el pro y el contra de tal proposición. Bueno es el pan de la inteligencia, buena es la nutrición cerebral, pero es mucho mejor el alimento material. Hombre, niño o pueblo que no come, no estudia, no puede estudiar. Antes, pues, hemos de procurar que coma."

"... Fervientes convencidos de que sólo la libertad es la que puede dar al pueblo su capacidad íntegra para desenvolverse en el progreso y en la civilización, abogamos por que esa libertad sea un hecho, ya que ella es para la humanidad, que sufre y espera brille el sol fecundizador, la tierra de promisión en la que todos los seres tengan garantizado el derecho a la vida y al goce de esta vida en todas sus manifestaciones.

Pero si nosotros abogamos en favor de la libertad de enseñanza, no es para que podamos enseñar en las escuelas nuestras ideas ácratas, como los ortodoxos pretenden que se enseñe su religión; nosotros la queremos, sencillamente, porque queremos la libertad en todo y para todo, y porque tenemos confianza en nosotros, en nuestras ideas y en la misma libertad, que la consideramos superior a cuantas teologías y sistemas filosóficos puedan concebirse."

"... La enseñanza, para cumplir su misión, debe abrazar en su seno la idea de la libertad y la tolerancia, del amor a la humanidad entera, sin distinción de razas ni de religiones: todos somos hermanos en naturaleza, todos debemos ser educados e instruidos en la escuela de la fraternidad."

15 de febrero de 1904