Acuarela, etimológicamente,
deriva del latín "aqua" y el diccionario nos lo define
como "pintura realizada con colores diluidos en agua y que emplea,
como blanco, el color del papel" o "colores con los que se realiza la
pintura".
El agua es el medio por el cual se transmite al papel la cualidad
y calidad del color de los distintos pigmentos diluidos en este medio,
aglutinados con otras sustancias como por ejemplo la goma arábiga.
A estas disoluciones se les denomina tintas y los baños con los
que bañamos el papel usando el pincel u otro medio, se le llama
aguadas.
Los materiales básicos que necesitaremos para pintar
acuarelas son: un tablero, colorantes o pigmentos, pinceles, agua
y papel.
Los tableros, puede ser de diferentes materiales y medidas, aunque
apuntaremos que deben tener dos cualidades, que sean impermeables y
que pesen poco. También pueden usarse otros medios para sujetar
y tensar el papel, como por ejemplo bastidores de diferentes modelos.
(Imagen 1)
Los colorantes o pigmentos (acuarelas) para hacer las tintas,
se encuentran en el mercado en forma de pastilla seca y en tubo, listos
para usar.
Algunos puristas recomiendan usar agua destilada o agua de lluvia
con el fin de que, los minerales que van disueltos en el agua, no influyan
en los colorantes o pigmentos
Los pinceles. En el mercado existen de diferentes formas y calidades,
aunque hemos de apuntar que deben poseer dos características
imprescindibles, una punta bien formada, elasticidad y poder de retención
de líquidos. Los pinceles por excelencia para pintar acuarela
son los de pelo de marta por su blandura, elasticidad y poder de absorción,
el único inconveniente que tienen es el precio. Hoy día,
en el mercado, existen pinceles fabricados con materiales sintéticos
que dan unas prestaciones de gran calidad.
Las paletas. Una de lasa características de las paletas
para acuarela es que deben ser impermeables. En el mercado existe una
oferta muy variada, desde las paletas de porcelana a las de metal esmaltado,
aunque sirven otras muchas que nos podremos fabricar con un poco de
ingenio, por ejemplo esmaltando un trozo de madera con un esmalte blanco,
(antes de aplicar las tres capas de esmalte aplicaremos una capa de
selladora o imprimación). Otro útil que podemos usar como
paleta es un plato blanco, depositando en el borde del plato los colores,
reservando el fondo para hacer las mezclas. Y por último, también
podremos usar un cristal transparente depositado sobre una mesa, interponiendo
entre la mesa y el cristal una hoja de papel o cartulina blancos. Si
usamos este último deberíamos tener la precaución
de "matar" los bordes del cristal con el fin de evitar cortes
en su manipulación.
El papel: En este apartado, vamos a darle un trato especial y
lo vamos a desarrollar con algo más de profundidad, mostrando
clases de papel, montaje y tensado del mismo, etc.
Papel acuarela.
En el mercado existen gran variedad de marcas y calidades. El papel
acuarela se clasifica de acuerdo con su peso o espesor. El peso del
papel viene determinado por el peso de una resma (500 hojas). Los
gramajes de los papales acuarela que existen en Espñaa son:
185 gr./m2, 200 gr./m2, 240 gr./m2, 250 gr./m2, 280 gr./m2, 300 gr./m2,
350 gr./m2, 356 gr./m2, 650 gr./m2, 850gr./m2 y algún otro
de caracteristicas especiales como por ejemplo el denominado "torchón",
que no tiene un grano definido sino unas ondulaciones más amplias
y menos profundas que el grano.
La mayor parte de estos papeles acuarela se pueden utilizar por las
dos caras, teniendo en cuenta que la una será más granulada
que su envés. Existen papeles prensados unos en caliente y
otros en frío. Los papeles prensados en caliente, dan unas
superficies satinadas, suaves que al usar las acuarelas no adsorbe
bien las aguadas, dejando una impresión opaca y sucia. En cambio,
los papeles presados en frío nos dan una superficie con una
textura excelente para la adsorción y el flujo del agua, resultando
unos bordes y contornos muy bien definidos.
El grano o textura del papel es un factor determinante en la técnica
y el efecto pictórico. Las irregularidades del grano dotan de
profundidad al tono y color de la acuarela. Los granos más usados
son los de grano medio y fino. Algunos acuarelistas, prefieren el papel
de grano grueso, sobre todo a la hora de pintar temas florales.
Si tuviésemos que elegir un papel de una calidad indiscutible,
sólida e invariable para la práctica de la acuarela,
sin lugar a dudas, escogeríamos el fabricado con trapos de
hilo troceados, hervidos y batidos hasta formar una pasta homogénea
y suave. Esta pasta esta contenida en una cuba o tina. La pasta debe
ser removida constantemente con el fin de que mantenga la suspensión
de todos sus componentes. Por medio de una forma o molde, se sumerge
en la tina rellenándola de dicha pasta, obteniéndose
una fina capa uniforme que, una vez haya perdido el agua que hace
la pasta fluida, se colocará entre dos capas de fieltros amontonando
unas sobre otras, prensándolas seguidamente con el fin de favorecer
la deshidratación.
En el curso de su fabricación, o por inmersión posterior,
el papel acuarela se someterá a una solución de cola.
De la buena mezcla y proporción de estas soluciones dependerá,
en gran manera, la calidad de un papel.
A la hora de seleccionar un papel para realizar una obra debemos ser
meticulosos, observaremos si tiene manchas, arrugas. Lo miraremos
al trasluz con el fin de descubrir cualquier anomalía, tara
o defecto.
Montaje y tensado del papel.
Antes de explicar este apartado hemos de decir que existen en el mercado
diversos modelos de bastidores y/o marcos estiradores para montar
y tensar el papel acuarela, aunque no es necesario ni preciso realizar
un desembolso que, en ocasiones, es considerable, para proceder al
tensado del papel acuarela, simplemente debemos procurarnos un tablero,
al poder ser impermeable, de un tamaño inferior al del papel
que vayamos a usar. (2 cm. más pequeño por lado)
Cuando queremos realizar un apunte o ejecutar obras de pequeño
tamaño, si usamos un papel de un grosor suficiente, no será
necesario montar y tensar el papel, simplemente, lo sujetaremos, por
medio de unas pinzas metálicas (imagen 2), a un tablero, cuyas
principales características deben ser que sea impermeable y
poco pesado, sin embargo, cuando queremos realizar obras de un tamaño
considerable, debemos montar y tensar el papel; para ello, a continuación,
reseñamos algunas orientaciones de las que yo uso, con ello
no quiero decir que sean las únicas ni las mejores, pero a
mi me sirven de una forma razonable.

Para montar y tensar el papel, procederemos de la siguiente manera:
1.- Como hemos comentado en el párrafo anterior dispondremos
de un tablero de inferior tamaño al de la hoja que vayamos
a utilizar. Con una esponja o con una brocha de cerdas suaves, humedeceremos
la cara que queramos pintar y la pondremos sobre un plástico
o hule, quedando la cara seca hacia arriba.
2.- Colocaremos el tablero encima de la hoja y lo centraremos a fin
de que sobre igual superficie de papel por los cuatro lados.
3.- Con unas tijeras procederemos a hacer un corte en diagonal de
45º en todas las esquinas del papel, de tal manera que quede
a ras de los cuatro vértices del tablero.
4.- Plegaremos uno de los lados del papel sobre el tablero, de tal
manera que, la parte húmeda doblada quedará ahora en
la parte superior y, con una toalla o mejor, con un papel secante,
levantaremos toda el agua y la humedad que podamos del papel en cuestión.
Seguidamente, con cinta de carrocero, pegaremos este lado al tablero.
5.- Procederemos de igual manera con el lado opuesto al que acabamos
de hacer, procurando tensar un poco el papel.
6.- Repetiremos este proceso con los otros dos lados que nos quedan
y dejaremos secar el papel. El papel se quedara liso y tenso como
piel de un tambor. Por aquello que más vale una imagen que
mil palabras, adjunto una imagen animada del montaje del papel acuarela
sobre un tablero. Espero que os guste.
Hay que advertir que algunos propugnan que a la hora de montar un
papel acuarela sobre un tablero, la cara húmeda debe quedar
tocando a la madera, lo que tiene una ventaja, cuando doblas los laterales
de la hoja, se queda al descubierto la parte seca de la misma, con
lo que directamente la pegaremos sobre el tablero y no tendremos que
estar secando ni levantando agua con el papel secante.
En mi caso, cuando monto una hoja de papel sobre el tablero ya he realizado,
previamente, el diseño o dibujo de la obra que quiero ejecutar.
Otros autores realizan el dibujo una vez montado el papel.
Espero que esta, mi experiencia, os sirva. Si sois principiantes, no
tengáis miedo, si queréis dominar la técnica, deberéis
intentarlo una y otra vez con decisión.
¡Feliz experiencia!