• Biblia. La Biblia es una obra anónima. Es un conjunto de libros sagrados escritos en distintas épocas (desde el s. X a.C. al s. II d. C.). El relato de Noé, el David y el de la Torre de Babel pertenecen al Antiguo Testamento, conjunto de libros que narran la historia más antigua del pueblo de Israel, que se había transmitido oralmente hasta la época de David y Salomón (s.X a.C.), donde se sitúan los primeros escritos.
         
      • Conrad, Joseph (1857-1924).Escritor inglés que destacó por sus novelas de aventuras. De origen polaco (se nacionalizó inglés en 1886), Conrad es un caso especial de la literatura inglesa, ya que se le considera un excelente prosista en inglés, que fue la cuarta lengua que empleó.
        La narrativa de Conrad presenta héroes solitarios que se mueven en ambientes hostiles y que se enfrentan a su cambiante destino con gran entereza. Al misno tiempo, muestra la crisis del individuo y de la sociedad contemporánea.
        La biografía de Conrad es tan aventurera como la de sus personajes literarios. De origen polaco, de verdadero nombre Jozef Teodor Konrad Korzeniowski, nació en Berdichev (Ucrania), en una familia de la pequeña nobleza terrateniente, deportada por sus ideas políticas. Su madre murió cuando él contaba ocho años, y dos años después falleció su padre. Gracias a la ayuda de un tío suyo, acabó sus estudios en Cracovia y a los 17 años marchó a Marsella (Francia) y se enroló como marinero de un barco, para seguir su vocación marinera. Pasó veinte años de su vida navegando por todo el mundo, principalmente, por los ríos de África y por el archipiélago malayo. En 1878 dejó la marina mercante francesa y pasó a la británica, en la que alcanzó el grado de capitán.
        Su primera novela, La locura de Almayer (1895) fue acogida con grandes elogios. Más tarde publicó Un vagabundo de las islas, (1896); El negro del "Narciso", (1898); Lord Jim (1900), su obra más valorada; Juventud, (1902); El corazón de las tinieblas, (1902); Tifón, (1903); Nostromo (1904) y El espejo del mar, (1906).
        Su segunda etapa estuvo marcada por el tema político. Denunciaba el despotismo zarista y también la exaltación revolucionaria, ya que pensaba que limitaba la libertad individual. De esa época son las novelas El agente secreto, (1907) y Bajo la mirada de Occidente, (1911).
        En su última etapa volvió a la novela de aventuras con Azar, (1914); Victoria, (1915), y La línea de sombra, (1917). En La liberación, (1920) Conrad criticó el colonialismo europeo, su falta de moral y su codicia.
       

       

      • London, Jack (1876-1916). Escritor norteamericano, cuyo verdadero nombre fue John Griffith London, muy popular por sus novelas de aventuras. Su literatura se caracteriza por la creación de unos personajes pasionales y primitivos que se ven impulsados a la acción y en los que aparece un instinto de sobrevivencia semejante al de los animales.
        Nació en San Francisco, en plena depresión económica, en su infancia padeció toda clase de privaciones: "Con siete años robé un trocito de carne a una niña pequeña. Habría vendido mi derecho a la primogenitura por un plato de sopa. Con ocho años tuve mi primera camisa, una prenda sucia, pobre, sobre la cual no quería ponerme nada para que todos pudieran ver mi camisa. Con diez, vendía periódicos por la calle, desde las tres de la madrugada hasta que empezaba la escuela. Nunca tuve un juguete. No tuve infancia. Nunca fui un niño. ¡Hambre, hambre, hambre! Desde la época en que no conocía ningún otro grito que el de mi estómago hasta ahora, en que el grito es otro más elevado: hambre, sólo hambre".
        Ejerció numerosos oficios, a los quince años hizo de pescador de ostras; más tarde se dedicó a la caza de focas cerca del Japón, fue marinero, buscador de oro en Alaska, etc. Sus novelas recogen a menudo esas duras experiencias; su primera historia, Un tifón en las costas japonesas, con la que ganó en 1893 un concurso organizado por un periódico, recoge sus recuerdos como marinero cazador de focas; otras muestran la historia de un muchacho agotado por el trabajo y que no ve nunca la luz del sol (él a los trece años pasaba hasta dieciséis horas de pie tras una máquina), o el tormento del hambre y la prisión (él fue encarcelado por vagabundear sin trabajo).
        Consciente de que era explotado, dedicó todo su esfuerzo a formarse para convertirse en escritor profesional. La biblioteca pública fue su verdadera escuela y consiguió asistir a la universidad. Fue lector voraz, influido por las ideas socialistas y por el darwinismo social de Herbert Spencer. Del darwinismo procede su visión de la vida como una lucha en la que sólo los más aptos sobreviven. Del marxismo, su rebelión contra las injusticias. En su tiempo se le llamó el "Rojo London" y se pidió la retirada de sus libros de las bibliotecas. Su apoyo a los humildes se refleja en ensayos, artículos y relatos. Pero Jack London es ante todo un gran narrador de aventuras y sus ideas no se imponen nunca a la acción y la emoción. Prestaba más atención a la historia que al estilo, e utilizaba el tono del narrador oral, con frases cortas y sencillas.
        Representó la imagen de la persona hecha a sí misma al convertirse en el escritor mejor pagado de su época.
        Su experiencia l permitió una magnífica descripción de tipos y ambientes. Sus héroes persiguen una libertad sin barreras, por encima de ataduras artificiales y prefieren la acción a la reflexión. London considera que la civilización debilita al hombre y lo convierte en una mera máquina de pensar; ello supone una renuncia a algunas facultades, entre ellas, su capacidad de combatir. La única norma de conducta es la es la lucha por la supervivencia o, como dice en La llamada de lo salvaje, la ley del garrote y el colmillo. Considera que la vida, pese al dolor que conlleva, merece ser vivida plenamente, con sus tramos amargos y con la muerte como final natural.
        London tuvo una personalidad compleja. De joven le llamaron el "dios griego" por su vitalidad y su figura, y le consideraron el personaje más romántico de su tiempo. Pero a los 40 era un anciano prematuro, cuyos problemas de adaptación agravó el alcohol en sus últimos años. Se suicidó en su rancho de California en 1916.
        Sus obras más populares fueron las novelas de aventuras: La llamada de lo salvaje (1903), El lobo de mar (1904) y Colmillo blanco (1906); también escribió novelas autobiográficas, como La calle (1907), Martín Eden (1909) y John Barleycorn (1913).
       
       

       

      • Asimov, Isaac (1920-1992). Es el autor de ciencia-ficción que mayor éxito ha alcanzado en el s. XX.
        Isaac Asimov nació en Petrovichi (Rusia) en 1920, dentro de una familia de religión judía. A los tres años se trasladó con su familia a Estado Unidos. Creció en el popular barrio neoyorquino de Brooklyn, donde su padre tenía una confitería en la que también se vendía prensa y revistas de ciencia ficción. Parece que allí nació su interés por ese tipo de relatos. Estudió en la Universidad de Columbia, donde se graduó en Química, se licenció en Ciencias y Arte, y se doctoró en Filosofía. Más tarde ejerció la docencia en diversas universidades como profesor de bioquímica. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue ingeniero en la Estación Experimental Aeronaval de la U.S. Navy en Filadelfia. Entre 1946 y 1958 volvió a la docencia universitaria y a partir de entonces se dedicó a dar conferencias y a escribir (unos 7 u 8 libros al año): novelas, libros de química, historia, etc.. Obtuvo numerosos y prestigiosos premios.
        Desde muy joven manifestó su pasión por la ciencia-ficción y a la edad de 18 años publicó un primer artículo sobre el tema. Su literatura recoge con frecuencia narraciones futuristas en las que aparecen notables muestras de ingenio e imaginación; obras con robots, el imperio Galáctico, etc., en ellas, a menudo incluye toques de humor. Publicó unos 500 libros: novelas de ciencia ficción, relatos de tema histórico, como La formación de Inglaterra (1969) y Los griegos: la gran aventura (1965); narraciones fantásticas como Viaje alucinante (1966); infantiles, como la serie de "Norby", el robot, y una abundante obra de difusión científica: El reino de los números (1969). Destacan Yo, robot (1950), la serie de Lucky Star (iniciada en 1953 con Lucky Star y los piratas de los asteroides), Crímenes y computadores (1983), Imperios intergalácticos (1983), Cien historias cortas de fantasia, (1984) Con la tierra nos basta (1957), Fotosíntesis (1968), Las galaxias, y El sol desnudo (1957).
        Asimov fue también muy apreciado como columnista; escribió unos 400 artículos en los últimos 33 años para la revista mensual "Fantasy and Science Fiction". Fue presidente de la Asociación Humanística Americana y miembro del Comité para la investigación científica de supuestos fenómenos paranormales.
        Asimov llegó a imaginar una nueva disciplina humanística, la psicolohistoria, una combinación de matemáticas, historia, psicología y sociología, que, según él, podría ayudar en la previsión del futuro.
       
       

       

      • Golding, William (1911-1983)
        Narrador británico (Premio Nobel de Literatura en 1983), autor de una amplia obra que plantea los conflictos de la convivencia social desde una perspectiva pesimista y existencial.
        El tema constante de la obra de Golding es la crueldad inherente al ser humano, eso le convierte en uno de los mejores representantes del pesimismo existencial que se desarrolló tras la II Guerra mundial. En su discurso de recepción del Premio Nobel, sostuvo que los hombres "producen violencia como las abejas producen miel". Sus novelas suelen presentar a los personajes en situaciones extremas, en las que se desvanecen las convenciones (las normas sociales y las pautas morales) y emergen las fuerzas instintivas y elementales. En el aislamiento físico o en la soledad espiritual, sus protagonistas quedan sometidos a la tiranía de esos instintos. Golding analiza sus comportamientos y expresa el eterno conflicto entre las fuerzas del bien y del mal.
        William Golding nació en Saint Colomb Minor (Cornualles), tuvo una esmerada educación y siempre manifestó su interés por los saberes humanísticos: la filosofía, la antropología, etc. Sus primeros contactos con la literatura se iniciaron a través del teatro (como actor, director y productor de pequeñas compañías teatrales) y la poesía. En 1935, publicó un volumen de versos, Poemas, con poco éxito. Ejerció la docencia durante algunos años, actividad que interrumpió para incorporarse al ejército naval británico durante la II Guerra Mundial.
        En 1954 publicó El señor de las moscas (Lord of the Flies), obra que alcanzó un éxito inmediato. Es una fábula moral que, mediante la historia de un grupo de jóvenes, analiza el comportamiento social y los conflictos espirituales del ser humano. El autor presenta el comportamiento del grupo que, tras un accidente de aviación, se halla en una isla. Con el paso del tiempo se desarrollan diferentes conflictos cuando se manifiestan los instintos de crueldad y violencia.
        Posteriormente, Golding publicó las novelas Los herederos (1955), donde insiste en la degradación en que cae el ser humano cuando se abandona a sus instintos; Las dos muertes de Chistopher Martin (1956); Martin el náufrago (1956); Caída inexorable (1959); La Espiral (1964); La pirámide (1967); Oscuridad visible (1979); Ritos de paso (1980); Los hombres de papel (1984); Diario egipcio (1985); Cerca (1987), y Fuego abajo (1989).
        Asimismo, Golding publicó tres novelas cortas con el título de El dios Escorpión (1971); una obra de teatro, La mariposa de latón (1958), y ensayos, que reunió bajo el título de Las puertas calientes (1965).
       
       

       

      • Pérez Reverte, Arturo (1951- ). Escritor y periodista español nacido en Cartagena en 1951. Comenzó a publicar como periodista, especialmente como corresponsal de guerra.
        Como novelista ha logrado grandes éxitos de público y crítica y sus libros se han traducido a diversos idiomas.
        Entre sus novelas destacan El húsar (1986), El maestro de esgrima (1988), La tabla de Flandes (1990), El club Dumas (1993), Territorio Comanche (1994) y La piel del tambor (1995). En 1996 comenzó una serie dirigida al público juvenil, que tiene como protagonista a El Capitán Alatriste - amigo y compañero y de Quevedo, el gran escritor del s. XVII-. En 1997 publicó la segunda novela de la serie del Capitán Alatriste, titulada Limpieza de Sangre, y un año después, la tercera: El sol de Breda.
        A principios de abril de 2000 publicó su siguiente novela larga, La carta esférica (Premio Mediterráneo extranjero 2001) un libro dedicado al Mediterráneo, que alcanzó un gran éxito. El mismo año publicó El oro del rey, la cuarta entrega de las aventuras de Alatriste.