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Base documental
d'Història Contemporània de Catalunya.
JOSÉ DE LA
CRUZ ( 1786-1856 )
Font:
BLEIBERG, Germán i altres: Diccionario de Historia de
España. (1979). Madrid: Alianza Editorial. 910, 2 ed., 3
vols.
Text:
Nació en Arapiles (Salamanca) y murió en París.
General. Siendo estudiante en Salamanca, tomó parte en
la guerra de la Independencia y se quedó en el
ejército. Se distinguió muchos años en México, adonde
llegó con el virrey Venegas, a raíz de estallar la
revolución de independencia. Al sublevarse Hidalgo y
propagarse la insurgencia, salió de la capital el 16 de
noviembre de 1810 en apoyo de Calleja y dio órdenes
durísimas contra la tenencia de armas o de represalias;
reforzado por otras tropas, con las que iba Pedro
Celestino Negrete, futuro presidente de la república,
recobró Valladolid (28 de diciembre) con amenazas de
exterminio si se degollaba a los españoles presos. El 7
de enero de 1811 salió de allí hacia Guadalajara, pero
antes de que llegara dieron HidaIgo y Calleja la batalla
del puente de Calderón, que arruinó al primero; aunque
era más antiguo dejó Cruz el mando supremo a Calleja,
aunque conservando cada uno sus tropas, dirigiéndose a
Tepic y San Blas, donde acabó de reprimir la
insurrección local. En premio de sus servicios fue
nombrado presidente de la Audiencia de Guadalajara, con
el gobierno de Nueva Galicia, donde permaneció diez
años, y donde combatió la insurgencia. En 1812 Negrete
logró acabar con el guerrillero José Antonio Torres. En
1813 al ser nombrado virrey Calleja, dominaba Cruz en
Guanajuato y Michoacán y tenía a sus órdenes a
lturbide en la primera ciudad y a otros jefes realistas.
Calleja, que no estaba en buenas relaciones con él, le
dejó reducido a Guadalajara y Zacatecas, colocando bajo
su mando directo Michoacán y Guanajuato. Cruz vino a
ejercer un mando de hecho independiente, con
subordinación más bien nominal a Calleja.
Al sublevarse Iturbide mantuvo una actitud reservada; con
él efectuó una entrevista secreta (8 de mayo de 1821),
acordando que mediarIa con el virrey Apodaca para la
conciliación y evitar la lucha; lo que hizo fue
mantenerse inactivo, por considerar quizá que la causa
española estaba perdida o por no tener confianza en sus
tropas; actitud que permitió a lturbide seguir con vigor
su campaña y apoderarse de Valladolid. El 13 de junio se
le sublevó Negrete y tuvo Cruz que huir a Durango,
pasándose la Nueva Galicia a la insurgencia y desertando
muchos soldados. Después del tratado de Córdoba, Cruz
que aún resistía en Durango, sitiado por Negrete, tras
una derrota, capituló el 31 de agosto con todos los
honores y volvió a España.
Partidario del absolutismo, fue ministro de la Guerra en
el ministerio del marqués de Casa-lrujo, de carácter
templado (Xll-1823) y al morir este a poco, siguió con
su sucesor el conde de Ofalia, debiéndoseles el decreto
de amnistía del 1º de mayo de 1824; pero por su
moderación y no prestarse a reorganizar los cuerpos de
voluntarios realistas, cayó en agosto de 1824,
encarcelándosele; la mediación del embajador francés
logró que se le pusiera en libertad; aunque se le
ascendió a teniente general, se le desterró con el
pretexto de una comisión en el extranjero v vivió en
Burdeos hasta que, después de lors sucesos de La Granja,
desempeñó la cartera de Guerra en el ministerio
presidido por Cea Bermúdez (9 de septiembre de 1833),y
que ejerció hasta el 16 de noviembre del mismo año, en
que le sustituyó Antonio Ramón y Zarco del Valle,
fallecido ya el rey. La confianza que Fernando VII tenía
en él le hizo nombrarle, en su testamento, miembro
suplente del Consejo de Regencia. (A. P.- R. E.) (vol.I,
p.1040-1041)

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