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Base documental
d'Història Contemporània de Catalunya.
Restauració 1 (1874-1898). Fonaments de la Restauració
(1874-1898)
Una
visió crítica de la Guerra de Cuba (1895-1898) per
Gonzalo Reparaz
Font:
.REPARAZ, Gonzalo:Una visió
crítica de la Guerra de Cuba (1895-1898) per Gonzalo
Reparaz. Madrid:"La Ilustración Española y
Americana". n.IX ;8-III-1895. 142-143 pp.
Comentari:
Gonzalo Reparaz (1860-1939) fou
una de les poques veus crítiques a l´inici de la Guerra
de Cuba (1895-1898).
La falta de preparació i la falta de planificació eren,
segons Gonzalo Reparaz, els principals defectes de la
campanya militar i dubtava sobre el seu possible èxit.
Text:
¡Otra guerra! Parece que desde
que se dio por seguro que España había de vivir en paz
largos años, los sucesos se han propuesto probar la
grandísima ligereza de los autores de tales seguridades.
En paz vivíamos, y aunque no estábamos preparados para
la guerra, esta falta de preparación era hija del
descuido, no de la doctrina de ser aquella tan improbable
que podía considerarse imposible. Desde que esta
doctrina tomó asiento en el Gobierno, aunque sólo hace
de ello dos años y medio, llevamos dos guerras: una en
Marruecos, otra ahora en Cuba.
No tuvo aquella importancia militar. Túvola como aviso
de las desgracias que pueden sufrir los descuidados. No
creemos que llegue á tenerla ésta; pero sospechamos que
el segundo aviso ha de ser más fuerte y ha de costarnos
más que el primero. ¿Nos dejará advertidos? Tememos
que no, y que el aviso tercero sea tal, que nos quede de
él honda huella y nos duela muchos años.
El descuido que vamos á pagar es mayor, por imposible
que parezca, que el que pagamos el año pasado. Después
de acabada la sangrienta guerra del 68 al 78, nadie
debió olvidar la probabilidad de que se intentara
repetirla; y por si había alguien tan falto de meollo
que cayese en semejante olvido, la Providencia se
encargó de sacarle de el con la guerra chiquita de 79,
los siguientes intentos y la plaga permanente llamada
bandolerismo. ¿ Como después de esto no está
perfectamente estudiado el principal teatro de la primera
campaña? ¿ Como no tenemos un buen ejército
ultramarino de soldados aclimitados, dirigidos por jefes
y oficiales especialmente preparados para el caso ? ¿
Cómo no han quedado abiertos los campesinos
estratégicos que se hicieron a costa de tanto esfuerzo y
de tanta sangre, veinte años ha, y por qué no se han
abierto otros nuevos ? ¿ Cómo no hay en la hermosísima
y olvidada Sierra Maestra parajes preparados para la
aclimatación de tropas ? ¿ Cómo no tenemos en Puerto
Rico media docena de regimientos dispuestos siempre á
marchar á Cuba? ¿ Cómo, para decirlos de una vez, nos
coge tan de nuevas este conflicto ? Le explicación es
fácil, pero dolorísima en tal grado, que no nos
atrevemos á consignar de un modo terminante y
explícito. Queda al buen juicio del lector.
Hecho este descargo de conciencia con toda suavidad que
imponen á nuestra pluma las columnas en que han de
aparecer estas lineas, volvamos á nuestro papel de
narradores, y pasemos á dar algunas noticias de aquellas
personas cuyos nombres más resuenan estos días. En la
página primera hallarán los lectores el retrato del
general Lachambre, y en la 144 los de Maceo, Martí,
Máximo Gómez, Juan Gualberto Gómez y Guillermo Moncada
( Guillermón). Los tres primeros no han salido á
campaña, pero son jefes del partido separatista, y de
ellos han hablado mucho los periódicos. Los otros dos se
han alzado en armas contra España, y no estará demás
darlos á conocer tales cuales son. Nuestro deber es
tener bien informados á los lectores de sucesos de tanta
importancia como éstos, y al procurar cumplirlo
escrupulosamente, sin excusar dato que pueda parecernos
de interés, no nos creemos obligados á calurosas
protestas de amor á la patria, bastante probado para que
pueda hacerle sospechoso la publicación de retratos de
los que en América la combaten.
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