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Métodos cualitativos
Según los modos de indagar e interpretar la realidad, la metodología cualitativa recibe diversos nombres: etnográfica, cualitativa, observacional, participativa, estudio de casos, interaccionismo simbólico, interpretativa, investigación de campo, investigación antropológica, etc., lo que dificulta una definición precisa sobre el tema. J.S Taylor y R.Bogdan sostienen que se trata de una investigación que produce datos descriptivos, utiliza las propias palabras habladas o escritas de las personas (su propia interpretación), se realiza en escenarios naturales y vistos desde una perspectiva holística. Los sujetos investigados no son meras variables, sino que constituyen un todo: el investigador cualitativo estudia el contexto ecológico en el que evolucionan los sujetos así como su pasado. (Cfr.J.S.Taylor y R.Bogdan: Introducción a los métodos cualitativos de investigación. La búsqueda de significados. Barcelona. Paidós, 1986, pág.19-20). Como limitaciones de esta metodología, desde una perspectiva cuantitativa, se crítica el carácter subjetivo de la misma y la posibilidad de que las observaciones e informes de los sujetos puedan estar sesgados o incompletos. Se señala que, al no ser la generalización un objetivo esencialmente relevante para esta metodología, se corre el riesgo de que el investigador observe y analice las diversas situaciones desde su propio marco referencial, lo que a su vez puede conducir a conclusiones incontrolables y subjetivas y no a una teoría científica. La observación directa. Es una de los técnicas más utilizadas en la metodología cualitativa para el estudio de casos. Su definición varía en función del tipo de investigación, del investigador y de los objetivos que pretenda alcanzar. Puede ser realizada de modo no participante o participante.
El objetivo de la observación directa, tanto en un caso como en otro, es articular los datos resultantes de un análisis objetivo y los que provienen de una aprehensión intersubjetiva con el fin de proporcionar una visión lo más completa posible de la realidad. Los sistemas para registrar y almacenar los datos observados -conductas, acontecimientos y procesos- a efectos de un análisis posterior pueden ser categoriales, descriptivos, narrativos y tecnológicos. 1. Sistemas categoriales. La selección y construcción de tales unidades está en función de la perspectiva en que se sitúa el investigador. Dichas unidades se suelen obtener por deducción pero también pueden determinarse de modo inductivo. Se trata, además, de unidades discretas y simples en las que a cada conducta observada corresponde una sola categoría. 2. Sistemas descriptivos. 3. Sistemas narrativos. Los registros narrativos pueden construirse durante la observación o después de ella. Entre otros se utilizan: los incidentes críticos (anotaciones de aspectos relevantes de la observación), muestras (cronología, contexto, fases) y notas de campo (recogidas tras la observación), diarios (registros en primera persona del propio sujeto investigado), inventarios (objetos y actividades de un determinado grupo), otros documentos escritos (personales, oficiales, públicos). 4. Sistemas tecnológicos. El avance de la tecnología audiovisual permite efectuar registros permanentes sobre acontecimientos, procesos y grupos. Este tipo de registro suministra datos de primera mano sobre los que el sociólogo debe trabajar sistemáticamente para construir datos o representaciones de acontecimientos. Suelen utilizados en combinación con cualquiera de los otros sistemas de investigación descritos. Las entrevistas En general se entiende por entrevista aquella situación que permite el transvase de información entre dos o más personas. Hay diversos tipos según sea el grado de estructuración, directividad y número de participantes. 1. Según el grado de estructuración la entrevista puede ser estructurada o no estructurada.
También se le denomina entrevista programada o
entrevista formal. Como variantes de esta modalidad se señalan:
También se le denomina entrevista informal, ya que en este caso el esquema de cuestiones a plantear y la secuencia de las mismas es abierto y flexible. Ello permite una mayor adaptación a las necesidades de la investigación y características de los sujetos, pero al mismo tiempo requiere un mayor esfuerzo en cuanto su preparación y posterior análisis.
Abarca un conjunto de cuestiones objeto de indagación que han de ser explorados. El entrevistador posee libertad para explorar, probar y plantear todo tipo de preguntas adaptándolas al ritmo del diálogo y al contexto interactivo del entrevistador-entrevistado. Requiere, no obstante, una gran capacidad y destreza del entrevistador quien ha de adaptarla al sujeto entrevistado.
Se le denomina también enfoque clínico y
se fundamenta en la técnica de la terapia no directiva centrada
en el cliente, técnica elaborada por C.Rogers. El investigador
permite al individuo que se exprese libremente, sin establecer preguntas
o sugerencias de contenido. La confianza en la persona entrevistada es
total. El entrevistador escucha al entrevistado con la finalidad de comprenderle
en su propio contexto. El investigador no formula ningún consejo
o sugerencia, únicamente motiva al sujeto para que prosiga en su
relato y proporcione informaciones acerca de los objetivos de la investigación. 3. Según el número
de participantes la entrevista puede ser individual o de grupo.
En este caso la entrevista se aplica a una sola persona durante una sesión o varias.
El entrevistador reúne a un grupo de personas o a varios grupos para que las personas manifiesten públicamente sus percepciones, experiencias y vivencias. Las cuestiones abordadas suelen ser sobre temas consensuados previamente, se exponen de forma abierta y espontánea, y no se necesita alcanzar el consenso a favor o en contra de las mismas. La finalidad que se persigue es recoger datos en un contexto social donde los participantes pueden considerar sus propios puntos de vista a la luz de las opiniones de los otros. Las técnicas que precisa la entrevista en grupo no difieren de las que precisa la entrevista individual. El entrevistador debe ser flexible, objetivo, persuasivo, tener empatía y capacidad para escuchar. En cuanto a la estructuración y desarrollo de las entrevistas existen diversas fórmulas, todo depende de los fines, del marco teórico y del contexto de aplicación. Algunos de los pasos a tener en cuenta son los siguientes: 1. La preparación o planificación
de la entrevista. 2. Permiso de los sujetos. 3. Realización de la entrevista. 4. El contexto etnográfico.
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